Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


El no tener tema para escribir el mejor tema

>> viernes, 16 de mayo de 2008

Ayer llegué a la casa. Me senté en el computador y quería escribir un texto para el blog. Lo había pensado toda la semana. Quería argumentar que el celular es un atentado a la individualidad. De alguna manera ya lo tenía escrito en la cabeza.

Puse las manos en el teclado:

No sé que escribir… no se me ocurre nada… estoy triste… mierda no puedo escribir… mamá sálvame de mi mismo… Tres elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña… ehhhhhhhhhh…. Ahhhhhhhhhhh…. Pusssss… nananana… ¡Cárajo!

Me levanté del computador. Pensé que era el momento para escribir en un cuaderno y no en el pc. Tomé el cuaderno entre las manos. Alcé el bolígrafo. Intenté retomar las ideas que ya tenía organizadas en la cabeza. Me quedé como quieto. Esperaba ser poseído por el tema. Nada. Otra vez nada. Por inercia escribí un verso. “Morir es una posibilidad, vivir son muchas posibilidades”

Mierda. Nada me salía de los celulares. De esa plaga. De esa enfermedad que es más contaminante que las mujeres embarazadas. Y peor aún, una mujer embarazada hablando por celular. En mi cabeza todo estaba en orden. El argumento era que el celular es una negación del individuo, una adicción a la dependencia, un no querer escucharse, una incapacidad a decir no.

Me preocupa el hecho de que el celular se esté convirtiendo en un método de tortura, de control. Además porque cada vez son más versátiles y multiusos. Y se está pensado (no es muy descabelladlo que suceda) que el hombre sea el celular del celular. Llegará un momento en que ya no haga falta comunicarse con el otro porque el celular dará el mensaje determinado. Ese aparatejo pondrá citas, dará la hora de suicidarse, levantarse, enamorarse, emborracharse sin que el individuo abra la boca. Llegará el momento en que el hombre no pueda más que gesticular más que monosílabos por haber perdido la necesidad de expresar las preocupaciones porque el celular será su tarot, su mesías, su olvido.

Seguía en frente al cuaderno, con el mismo verso sobre la muerte. Pero nada sobre los celulares. Intenté escribir una primera frase “Los celulares son más peligrosos que los sacerdotes” No. Esa frase es muy ambigua, apenas la entiendo. La taché. ¿Pero si tenía todo tan claro? Mierda.

De nuevo envisto la página. Escribo: celular, célula, celulitis, celululular, cecelulularlar. ¡Puta página en blanco! Me sos incomprensible. No me dejas escribir. Puta página. Si tuvieras piernas no dudaría en meterte la mano. Celular, celular, celular. Puta página. Puto Camilo.

Por la página en blanco pasan imágenes, temas, nombres de mujeres, fracasos, pero nada referente a los celulares. Incluso intento variar de tema y escribir sobre los paramilitares extraditados. Cosa que también me preocupa. Uribe otra vez se salió con la suya. Es un presidente guerrerista y manipulador, nos tiene engañados a todos. Ha pelado con Ecuador, con Venezuela, con Nicaragua, Con las Farcs, con el cielo, con las universidades, con los profesores, con los camioneros, con la constitución y le lambe las botas a los Estados Unidos. Lo más preocupante es que cada vez su tercer mandato es más promulgado. Y ahora con lo de la extradición de los paracos es más popular. Cuando lo de la extradición es una cortina de humo. Es una negociación entre los paracos, Uribe y los Estados Unidos. Hay algo en el fondo más macabro. Además eso es posible porque somos un país paralítico, parásito, paraguas, pararayos paranguacutirimicuaro, paraco, un país de vegetación roja por las once guerras civiles que hemos sufrido. Qué se pudra Uribe y los uribistas. Mierda, ese no es el tema.

Sigo con la página con el mismo verso y unas frases tachadas. Desisto de escribir, acepto que no es mi día. Apago el computador. Voy a la cocina y busco una galleta Saltín. Vuelvo a la pieza. Muerdo la galleta. Pienso en los celulares. Me siento triste e inútil. Apago el bombillo. Me tiro a la cama. Otro mordisco. Miro el techo, bueno, imagino que miro el techo porque todo está oscuro. Otro mordisco. Ya no pienso. Otro mordisco. Otro mordisco. Otro mordisco.

6 comentarios:

Anónimo,  viernes, mayo 16, 2008  

Me hizo reir su texto. Le cueno que hace poco estaba viendo una película y una nena no hacía sino pararse a contestar su celular. Me inquietó que no disfrutara de estar viendo la peli. A mi me dio rabia, pero no le dije nada. Hasta la disculpé cuando me pidio disculpas. Tengo celular, pero lo mío no es tan enfermiso. Hasta hay días que lo dejo en casa a próposito

Alejo sábado, mayo 17, 2008  

Antes que nada, tu nombre debería ser Juan ParangacutiriCamilo Betancur.

En cuanto al texto… Éste demuestra que te mueres de ganas por tener un celular. Y me da pie para recordarte que la pérdida de la individualidad está supeditada a la falta de carácter en el “individuo”, en el Camilo. Y te propongo este ejercicio… Volvé a leer el texto y cambiá donde diga celular por bareto. Ja j aja.

Y no entiendo por qué putas pensás que yo perdí mi individualidad… O por qué putas tenía que leer este texto???

Un abrazo.

Anónimo,  domingo, mayo 18, 2008  

muy instructivo su texto, recuerdo haber salido de viaje y dejar el cargador del bicho, fuy feliz durante quience dias al cabo de los cuales un marica me presto el suyo. pelao le invito a que le heche un vistazo a mi blog recien nacido, saurofobia.blogspot.com

Alejo lunes, mayo 19, 2008  

Tengo que volver a comentar.
Lo que pasa es que luego de leer su texto, leí la columna de Daniel Samper en Carrusel.

Fue una casualidad muy graciosa y a la vez muy bella. Juzgue usted por qué visitanto este link:

http://www.eltiempo.com/carrusel/16demayode2008/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4166378.html

Cesar Silva jueves, mayo 22, 2008  

cami, cada que leo tus cositas me reafirmo en la idea de que el buk girardotano es ud, y no yo, como me lo has dicho.
otra cosa, vamos a ser críticos: ¡que ortografía! carajo no se escribe, ni por el putas, con tilde en la primera a. la farc son las farc, no las farcs. ie, farc es el plural y singular de si mismo.
¿desde cuando hablas de política? cuando yo lo conocí, me decía que esas cosas lo tenían sin cuidado. ¿uribe en boca suya? ... como cambia la gente.
en el sexto párrafo desarrollaste el tema sobre el celular, así que no estuvo tan mal logrado el. y en fin, vos siempre con tus ocurrencias, viejo, me hiciste reir.
un abrazo.

Cesar Silva jueves, mayo 22, 2008  

cami, tengo blog. otra vez. lea. se llama kamejameja, en blogspot.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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