Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


En la telaraña

>> sábado, 25 de mayo de 2013



-Mira Jorge que hembrota. Está como para chuparle la sombra. 
-Carlos, yo me cuidaría de mirarla mucho. 
-¿Por qué? 
-Porque hombre que se mete con ella desaparece así no más. -¿Cómo? 
-Si, vea, el último que estuvo con ella fue Gregorio, el que tenía el puesto de verdura. Estuvieron unos meses y él no se volvió a ver. Lo mismo con Gerardo el dueño del café de la esquina. 
-Hombre Jorge, usted es como huevón. Todavía cree en esas tonterías. Por eso es que está solo. Tiene miedo de estar con una mujer. Le teme más al miedo que a la brujería y a la mujer… 

Carlos se fue y me quedé medio enojado porque no era verdad que tenía miedo. Es tanto busqué a María, la mujer que supuestamente desaparece a los hombres. Lo extraño es que desde que ando con ella Carlos me dice que me cuide. La verdad no entiendo cuando él me dice que ve más delgado y pálido, como sin luz en los ojos. Pero, ahora que lo pienso, los pantalones me quedan como más anchos y me siento más cansado. He pensado en dejarla, pero me es casi imposible negarme a su sexo oral. Nadie como ella. Además, no quiero dejar de alimentarla. Pues, dice que mi leche es su alimento. Quizás Carlos venga a visitarme. Hace días que no lo veo.

2 comentarios:

Balbi López sábado, mayo 25, 2013  

El anterior era ficción, vale, pero este es real, fijo!

Gracias por la aclaración, juro que pensé que efectivamente, andaban investigando el tema :)
Saludo

Juan Camilo jueves, mayo 30, 2013  

Balbi lópez

hay ciertos temas que se investigan desde la imaginación. Pero son muy pocos. Por lo regular la realidad supera la ficción. Un abrazo y gracias por su opinión.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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