Por algunos años fui las sobras de otros. Consumí fritos y fui altamente grasoso y contaminante. Me nutrí y nutrí de lo menos saludable. Hasta que empecé a verme como consecuencia de los alimentos.
Ahora soy caviar, un suculento plato. Ya no me da hambre de compañía menos, alzo el plato para pedir migajas. Al contrario, consumo lo que fortalece el amor, el propio, el que te hace dulce, suave, digerible y exquisito.
Muy buen cambio, más digerible y mucho más sano, como tiene que ser el amor y el alimento del cuerpo. Muy originales tus versos, me encantaron. Un saludo.
Nací entre cultivos de café. Entre tormentas que asustaron el temple del abuelo. Entre carreteras que llevaban a ninguna parte y recorrí incansablemente. Crecí mirando el cielo porque me aburría el televisor. Era insuficiente su pantalla para mi soledad alada
Amé a mi madre porque fue tierra
a mis primeros versos. Extrañé a mi padre porque fue aire a mis manos. Soy el zumbido de un pueblo insostenible en el tiempo. Soy el viento que arrastra el sol hacia la montaña, el silencio y la quietud de los que ya fueron.
2 coment�rios:
Muy buen cambio, más digerible y mucho más sano, como tiene que ser el amor y el alimento del cuerpo.
Muy originales tus versos, me encantaron.
Un saludo.
Elda
Gracias por tu comentario. Por estos lados de la palabra siempre eres bienvenida. UN abrazo y que pases un bello día.
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