Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


El sembrador

>> viernes, 21 de agosto de 2015


Remuevo la tierra. La desmenuzo hasta dejar una superficie arenosa y suave. Con las manos voy formando los surcos. Luego, busco en los bolsillos las semillas de girasol que voy depositando en los montoncitos de tierra. A cada semilla le pongo una intención. Si la intención es fuerte los pájaros darán la señal, de lo contrario la tierra hará su trabajo. De esta manera por cada brote recibo algunas palabras que me ayudan a vivir en armonía con mis seres queridos. Después, remojo y me siento a observar el huerto, donde la posibilidad es una flor que espera ser polinizada.

2 comentarios:

A d y A l o n i tღ viernes, agosto 21, 2015  

Siempre diciendo todo de la mejor forma,disfruta mucho de tu escribir,ya quisiera entender y observar la tierra con el detenimiento que lo haces tú,gracias por escribir.

Juan Camilo lunes, agosto 24, 2015  

Ady Alonit

Muchas gracias por el comentario. Dicen que la tierra más fértil es la del corazón. Allí crecen las mejores flores. Un abrazo.

Publicar un comentario

Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

  © Blogger template Simple n' Sweet by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP