Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Reflejo

>> martes, 19 de mayo de 2015


Hace unas horas, cuando me miraba al espejo, al indagar por un barro que aparecía en el entrecejo, moví el rostro un poco y el reflejo quedó estático. Volví a moverme y el reflejo igual. Observé si otro reflejo, como siempre, aparecía a la par de mis movimientos. Tampoco. Me alejé y senté en el sofá a vigilar por cuanto tiempo estaría el reflejo, como una fotografía, inmóvil. De pronto, se movió por si solo. Llevó su mano al entrecejo y se tocó un grano. Luego, como si me viera, saludó a la distancia. Luego, con una sonrisa dio media vuelta, abrió la puerta y se fue.  

2 comentarios:

Ocaso de luna miércoles, mayo 20, 2015  

A veces pienso qiuen esta del lado del espejo. Si nosotros o nuestro reflejo. Vaya juego de palabras. Buen escrito

Juan Camilo jueves, mayo 21, 2015  

Ocaso de luna

Es cierto, a veces no se sabe si se está adentro a afuera. Un abrazo

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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