Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Mis negativas

>> lunes, 15 de septiembre de 2014


Hace poco vi una mujer que casi me roba la voluntad  de evitarla. Hice todo lo posible por no verla. Pero empecé a verla en la calle, en el bus, en los sueños. No es que yo sea un tipo apuesto como para hacer estas cosas. Más bien soy feo, pero he aprendido a hablar bonito. Pues todas las veces que me han rechazado me ha ayudado a afinar mi discurso hasta el punto de decir lo indicado en el momento indicado. Eso sucede cuando lo has perdido todo y no temes a que te digan . Sin embargo, cuando la presencia de una mujer es más fuerte que uno no queda más que entregarse al destino. Creo que las cosas suceden como deben suceder y no como uno, muchas veces las imagina. Eso está claro, pero, aparece otra mujer, muy distinta, a decirme que le agrado. Es difícil resistirse a dos porque el ego, ese obrero indecente se ve cabalgando las tierras salvajes del deseo. Tal vez por ello,  ese no ceder al primer impulso genera más interés.  Ah, esas cosas a las que debemos someternos los monjes cuando salimos a vacaciones algunos días del templo. Esas cosas. El mundo es un hueco si eso es lo que quieres ver. Esas cosas. En fin.

4 comentarios:

María martes, septiembre 16, 2014  

Muy bello tu micro, y es que a veces se hace irresistible mirar a alguien que te produce deseo, es dificil taparse los ojos.

Un beso.

Juan Camilo martes, septiembre 16, 2014  

María
gracias por tu comentario, es cierto, a veces es muy difícil no mirar aquello que te atrae. Un abrazo

María miércoles, septiembre 17, 2014  

No veo tu nueva publicación que sale en mi Reader ¿la has borrado?

Un beso.

María miércoles, septiembre 17, 2014  

No veo tu nueva publicación que sale en mi Reader ¿la has borrado?

Un beso.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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