Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


La palabra que se hace saliva en la boca

>> jueves, 19 de diciembre de 2013


Me toca el sacerdocio, el rito supremo, un silencio impuesto. Estoy siempre mascando una palabra. La siento en la boca. Paso la lengua por cada una de sus letras. Dejo pasar un poco de oxígeno para potenciar el sabor y sentir un juego pirotécnico en el paladar. Cerrar los ojos y olvidarse de todo. Todo puede esperar cuando empiezas a creer. Es cuando te concentras en tu respiración. Exhalas lento, sin prisa y descubres que en cada bocanada se deletrea la palabra: "amor". No lo puedes evitar. Sucede. Así como un día soleado. No importa la hondura de tus preguntas igual el sol alumbra todo. No falta viento. Decidís abrir los ojos y te quedas absorto de cara al cielo.

2 comentarios:

Amora Amora sábado, diciembre 21, 2013  

Pasé a saludar!
Un placer disfrutar tu espacio.
Un abrazo,
Yeli

Juan Camilo sábado, diciembre 21, 2013  

Amora amora
Muchas gracias por su visita. Espero poder verla de nuevo.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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