Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Los vampiros de los colombianos

>> jueves, 9 de mayo de 2013


Desde principios de los 90, después de la Constitución Politica, en el país se empezó a generar muchas irregularidades con las pensiones de los magistrados y congresistas. Ellos se inventaron la manera de pensionarse con sumas exorbitantes que van más allá de lo imaginado. Salarios que oscilan entre los 17 a los 30 millones. Se pensionaban con el gravamen del último salario, por encima de los 25 salarios mínimos que es tope estipulado, cuando para un ciudadano de a pie se le promedia la pensión y pocas veces pasa de los dos salarios mínimos. 

Muchos entes gubernamentales parecen una saga de películas de terror, donde sus personajes, vampiros de cuello blanco, por décadas, han querido hacer del pueblo colombiano un costal de huesos y desiertos. Nada más basta con recordar el escándalo de Agro ingreso seguro, el lavado de dinero en Interbolsa, el paramilitarismo estatal que apuñaló el corazón de la democracia, la mafia de SAYCO Y ACINPRO, el Carrusel de la Contratación… y ahora las megas pensiones de los Magistrados y Congresistas que de un momento a otro se volvieron escritores o poetas. 

Alrededor de estas pensiones se originaron actitudes delincuenciales con el fin obtener estos dineros aportados por todos los colombianos: viudas millonarias devengando un mega salario sin una gota de sudor, matrimonios organizados para buscar que la pensión pase al conyugue cuando el pensionado muera… en fin, casos extravagantes, pero el caso más irracional es el de un estudiante de Medicina que llevaba 15 años intentando terminar el pregrado. Este personaje estudiaba el primer trimestre y por alguna razón se enfermaba e iba postergando los semestres. Resulta que él mismo se medicaba. La razón de este comportamiento era que había heredado una de las mega-pensiones y recibía unos 17 millones de pesos mensuales. Este salario lo podría recibir mientras estudiara y no fuera profesional. Por ello era que dilataba sus estudios y evitaba graduarse. Pues, por más que trabajara como médico en este país donde el sistema de salud pasa por una de las peores crisis en los últimos tiempos, no alcanzaría a ganarse en diez meses lo que se ganaba en un mes por hacer nada. Mientras miles de colombianos sobreviven con menos de cuatro mil pesos al día. La desigualdad es cada vez más grande. 

La Corte Constitucional ha fallado en contra de los magistrados y congresistas donde se ordena reajustar las pensiones. Desde el mes de julio no se podrá liquidar pensiones superiores a 14.700.000 pesos. Eso al menos detiene una práctica criminal y da un respiro. Lo que se anhela es que ojala la palabra equidad y patriotismo retumbe en las grandes esferas del gobierno. De lo contrario, para que podamos llegar a un cambio para construir país, habrá que borrar todo el país, al menos lo que corresponde a su sociedad, claro, exceptuando a los indígenas y campesinos, que al parecer, porque nunca les ha tocado nada y lo que han ganado ha sido a punta de sacrificios, son los únicos que saben el valor de la tierra y del trabajo en comunidad.

4 comentarios:

Innombrable jueves, mayo 09, 2013  

Uy, en México lo que gana un diputado es para llorar mientras un salario mínimo es de 50 pesos el día.

muy bueno amigo.
saludos

Cristina jueves, mayo 09, 2013  

La política y los políticos son muy sucios (en general), en todas partes se cocinan habas decía mi abuela y en mi casa por holladas.
Excelente post rebelde, al menos es una forma de desahogar las injusticias.
Abrazos infinitos.

Humberto Dib jueves, mayo 09, 2013  

Hay que sacarlo todo afuera, JUan Camilo. Veo que toda América padece el mismo mal.
Un fuerte abrazo.
HD

LF viernes, mayo 10, 2013  

http://psilocibios.blogspot.com/

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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