Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Solo de mí para damisela trastornada

>> miércoles, 23 de septiembre de 2009


Soy un ensayo de escritor. Lo sé porque no tengo fundamento. Mido 1,80 metros. Soy la línea perdida de un dibujo a carboncillo. Nací impedido para el deporte, el baile y el trabajo. Sobrevivo por obra y gracia del espíritu santo, pero sobrevivo. No tengo para ofrecer más que las palabras “hola” y “chao”.

No planifico, no me gusta el mañana porque es el mañana y el mañana siempre es distinto del hoy y pertenezco a una estirpe que vive el mañana. Por eso me gusta el hoy.

Mis amigos afirman que soy encantador y alegre, pero también autista y solo. No tengo padre y profeso un amor sin apegos a mi madre y hermana.

En mis tiempos laborales trabajé de surtidor en supermercados, pero me despidieron por pensar. Luego fui co-fundador y editor del periódico El balcón en el municipio de Girardota. Periódico que quebró por exceso de magia. Ahora escribo textos de opinión que rechazan los periódicos.

He vivido sin penas mortales ni infecciones intestinales. Estoy propenso a ser panzón, a quedarme calvo y adquirir un cáncer de pulmón.

Soy un mamífero sexuado que ha salido bien librado de los exámenes del VIH. No tengo hijos y aprendo a evitarlos.

No le deseo el mal sino a quienes se lo merecen como a los paramilitares, a todo intento de dictadura y mi abuelo.

No defiendo ningún partido político o credo religioso. Soy gnóstico, aunque creo en Dios, es decir, en mí mismo y en toda posibilidad de vida sin sed evangelista.
Reparto notitas a nenas en las bibliotecas buscando un poco de acción para mi corazón oxidado.

Me gusta el café Juan Valdés, el vino tinto, el cigarrillo piel roja sin filtro, las nubes, Dios, Rimbaud, Baudelaire, el tamarindo, Barba Jacob, Jattin, Soda Estereo, Cesar Vallejo, la malteada de chocolate, Jaime Sabines, The Doors, Led Zepellin, Beethoven, Luis Tejada, García Márquez , la vecina que tiene senos de antología poética, Gonzalo Rojas, Tim Burton, Cortázar, Sábato, Saramago, Borges, Julio Cesar Cadavid, el jugo de naranja con zanahoria, Héctor Lavoe, Alejandro Ochoa, el Che, Alfonsina Storni, Bolívar, la arepa de chócolo con quesito que vende don Miguel los fines de semana en el parque de Girardota, Seneca, Pessoa, Fabio Andrés Hurtado, Max, Radiohead, Bajo Tierra, Lucho, los abrazos de los amigos, Pipe, Cantinflas, la luna llena que es como tus ojos de felina prevenida, el arroz Chaufa, el color gris y los escotes prolongados.

No he terminado la universidad. Cancelé el último semestre de periodismo por irme a dar una vuelta a mí mismo por varios países de Latinoamérica.

Me asombran las tonterías y todo acto espontaneo como tu sonrisa. No he leído el Quijote, la Divina Comedia, Crimen y Castigo, el segundo tomo de las Mil y una Noches y la Biblia.

Se me olvidan las fechas especiales como los cumpleaños. Fumo marihuana y no voy a misa los domingos.

En definitiva, no soy malo del todo y mi mala versión de hombre ejemplar es inofensiva.

2 comentarios:

programador holográfico. miércoles, septiembre 23, 2009  

sabe qé parce, lo qe necesitamos es novia y preferiblemente qe no sea vampira, y fresco, intenta todas las veces qe puedas lo de las notitas, alguna suficientemente interesante se enamorara de tí, aunqesea para chuparte la sangre.

Pedro Arturo* lunes, septiembre 28, 2009  

Sos el perfecto hombre posmoderno. Pero no te asustés,hermano. Me recordás en tu estilo a Roberto Arlt. Creo que es el escritor más parecido a ti que he leído. Sus Crónicas porteñas son inolvidables. Pero además, creo que estás escribiendo con todo el cuerpo y el fuego que lo habita. Abrazos.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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