Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Defensa del bolígrafo

>> jueves, 10 de septiembre de 2009


Algunos escritores de antaño llevaban en el bolsillo de la camisa un bolígrafo y una libreta de apuntes. Esa costumbre se perdió. El escritor de ahora, el de moda, anda lleno de aparatos electrónicos y cuando camina suena a Renault destartalado.

Con las computadoras portátiles, las agendas electrónicas, los celulares… es innecesario el bolígrafo. Se escribe menos a mano. Hasta las cartas están en vía de extinción.

Cuando escribir una carta con un kilométrico o un Allegro Paper Mate implica empuñar el bolígrafo, sostenerlo entre los dedos índice y pulgar y apoyarlo en el dedo corazón. Luego maniobrar toda la mano para deletrear una palabra, formar una frase y concebir una idea.

Hace unos años el bolígrafo era una herramienta fundamental para el éxito afectivo. La caligrafía decía mucho y el escritor lo sabía. Si inclinaba la letra hacía la derecha quería expresar que era una persona tímida y se bañaba todos los días y quería matrimonio, si la inclinada a la izquierda manifestaba que era una persona decidida y quería una relación corta. Pero si el palito de la t estaba más arriba de lo habitual, como una t mayúscula, se definía como una persona atrevida, ambiciosa y sexual.

El escritor de bolígrafo va a otro ritmo, más reposado. Pero eso no implica que su obra sea de corto alcance y poco voluminosa. Algunos escritores clásicos lo confirman: Tolstoy, Dostoievski, Balzac, Proust… quienes deben su calidad de clásicos a la lentitud de la pluma que les permitió reflejar su época.

Antes, porque el libro era manufacturado, había tiempo para leer. Ahora, gracias a las computadoras y a las litografías la literatura es masiva; los medios para publicar están al alcance del afán de publicar. Ahora, la cantidad de libros que se publican no alcanzan a leerse en una vida. Antes, por el proceso de escritura y de edición, el lector podía abarcar los clásicos y sus contemporáneos.

El uso de la computadora ha afectado de muerte al poema. El poema escrito a bolígrafo permite volver a tocar la musa, a deletrear su nombre como si se tocara su cuerpo. Mientras que el poema en computadora es frío y distante, brinda esa peligrosa sensación de que todo texto digital está listo.

El poema escrito a computadora es árido porque no tiene música. El poema escrito a bolígrafo suena a rumor de quebrada y el de máquina de escribir a tren en marcha. La computadora no tiene música en la literatura porque corrige en marcha y señala con una línea roja las palabras mal escritas, distrae e induce a escribir más rápido de lo que se piensa. Pensar sin reflexionar, propagar la plaga de los textos en serie.

El escritor de computadora va a prisa, como si la vida fuera 20 palabras por minuto. Está acostumbrado a escribir y no a escuchar. Por ello le duele todo juicio y aún así, quiere publicar todo.

El bolígrafo remite a la literatura de provincia y la computadora a la literatura de ciudad. Y la ciudad es acelerada, ruidosa, habitada por desconocidos, empapelada de publicidad, con mendigos y ladronzuelos y despertares de pito de busetas.

La provincia es cauta, de saludos improvisados, de balcones, de conversadores que sienten las calles como el patio de sus casas, de amaneceres de canto de pájaros.

El escritor de computadora es eyaculador precoz y su aventura es la superficie. Por algo se autodenomina poeta, ensayista, novelista, cuentista, documentalista, periodista y crítico de arte.

El escritor de bolígrafo come lento, es buen amante, consiente de su respiración y si debe definirse, se autodenomina escribano. Le gusta caminar tanto como escribir.

El escritor de computadora viaja en automóvil y su literatura es el tiquete de viaje y no el viaje. Se llena de impresiones. Lleva tanta prisa que la vida es olvido de paisaje y de amor. Cuando para el escritor de bolígrafo la vida es una caminata reposada en la tarde con nubes renovadas en el cielo.

6 comentarios:

Djuna sábado, septiembre 12, 2009  

eso de rascarse la cabeza para pensar un poquito ya no funciona. los numeros me bloquearon las palabras, siento que debo decir algo, pero no se que. con esto que escribís me dejas sorprendida. casi que se cae el mundo y un poco más mientras leía.

Juan de la Cosa sábado, septiembre 12, 2009  

Hermano, estoy de acuerdo con usted en casi la mayoría de su texto, pero las teclas cuando son acariciadas suenan muy bien, y así que si tienes ritmo en la escritura, tendras buena musica. Lo importante es plantar las ideas, conocerlas, expandirlas.
La melancolia del texto me invadio, jejeje!!!
Suerte trabulecktt.

programador holográfico. domingo, septiembre 13, 2009  

Se llega a un punto donde la computadora puede ser un distractor en la medida qe va en la creación literaria, es verdad qe las palabras qe salen con una linea roja indicando mala ortografía hacen qe el escritor se olvide por el momento de su creación dandole cavidad más a problemas técnicos, en cambio el escritor de boligrafo está más metido en lo qe escribe pero tendrá qe preocuparse después en las preocupaciones técnicas si desea qe salga lo qe escribe a la luz publica, de todas maneras aunqe el escritor computarizado tiene deseo de afán de publicar rapido, el de boligrafo también de alguna manera piensa en publicar.

hay desventajas y ventajas, tal vez los de antaño escribian a bolígrafo pero cuando tenían necesidad de publicar _qe es inherente a todo escritor- acudian a la maqina más tecnificada por el momento, la maravillosa maquina de escribir, la qe hace ruido como una locomotora o una ametralladora, claro, el escritor no iban a entregar el texto al editor en un papel escrito con bolígrafo (aunqe los más burgeses caprichosos y antitecnificados de su época tenian sus propios editores y escribanos, he inclusive dictaban y no escribian).

en cuanto a la reflexión qe toda obra debe llevar como proceso, la comparo como si fuera una pintura, el pintor termina la primera sesión, él puede qedarse mucho tiempo observandola para ver qe modificaciones puede hacer (una buena idea llega sin avisar) lo mismo para un escritor tanto de boligrafo o computadora, él tiene qe leerla varias veces,reescribir no para cosas técnicas, sino para nuevas ideas qe puedan enriqeser la obra y es aqí dónde para los dos escritores es lo mismo, hacen lo mismo, se inspiran en su musa con la única diferencia qe los dos llevan un ritmo de proceso diferente, pero si se tiene la capasidad del ingenio, cualqier medio es eficaz.
los primeros qe vieron qe salio a la venta el primer bolígrafo,lo rechazaron por nuevo y sifisticado (no qerián dejar sus plumas de bambú y las hechas con las de las aves; luego llego la primera maqina de escribir, apuesto qe muchos escritores la rechazaron por nueva y sofisticada, esto sucede en la actualidad, se rechaza la computadora por ser nueva y más sofisticada.
yo creo qe todo se da en el problema de adaptación qe tenemos algunos románticos para olvidar el pasado y aprovechar el presente.

yo soy escritor de bolígrafo pero también de computadora (lo sería también de maqina de escribir pero la mía se daño) y creo qe el boligrafo nunca va hacer eliminado como instrumento de escritor o dibujante, las herramientas tecnologicas es simplemente una presentación para mostrar las intenciones del creador artista.

diganle al boligrafo qe nunca se va a extingir, por qe el día en qe verdaderamente se extinga, la ciencia ficción dejaría de ser ficción, por el momento aun soy un humano y no una maqina, aun me levanto por las mañanas y veo el la información visual qe me llega de esa bella mañana, puedo darle significados porqe aun soy humano, la maqina no resibe significados sino sólo información, el humano, ya sea dominando un simple bolígrafo o una super computadora, se expresa para su único fin, la manifestación artistica.

disculpe tanta carreta pero la verdad, me llenan de alegria esos textos qe lo motiven a pensar y no qe le den todo ya masticadito, aunqe un romántico como mi qerido amigo escritor me diría qe la computadora me da todo masticadito, yo le respondería ami amigo y colega camilo autor de tan magnifico texto, qe la computadora sólo me da masticadito los problemas técnicos, lo demás es mi simple capasidad de creación qe no tiene nada qe ver ni el boligrafo ni la computadora, estos medios son sólo instrumentos de trabajo de nosotros los artistas. gracias.

FER! domingo, septiembre 13, 2009  

Muy lindo escrito. Estoy totalmente de acuerdo. Yo soy de las viejas costumbres, ando con mi cuadernito y mi lapicera para todos lados. Donde tengo un tiempito y me encuentro inspirado, suelto un par de letras en el papel. Después, lo que me gusta de esos restos de ideas, los paso a la pc... pero la verdadera magia queda en el cuaderno, sin dudas. Aunque la tecnología fue la que permitió que yo hoy puediera haberte leido... no le quitemos su crédito. Cada cosa en este mundo tiene sus virtudes y sus defectos.

Saludos, colega.

FER!

Sergio Alejandro Henao lunes, septiembre 14, 2009  

En un primer momento, El programador Holografico acaba de dar una apropiada muestra de lo que dice camilo. Lo que valida de entrada tu Opinión, Cami.

Ahora, no pienso que al escritor lo haga bueno o malo la herramienta con la cual escriba, total, ¿qué podríamos decir del Marques de Sade escribió con mierda por una imperante necesidad de expresarse? y hay otros que escriben con sangre y no por esos son más sentidas sus palabras. En muchos, el Lapicero es mero artilugio y en otros el computador una privilegiada herramienta para parir universos.

Manuel Mejia Vallejo (creo) dijo algo así como que "escribir una novela a computador, es como subir el Everest en bicicleta". En eso coincide contigo.

Abrazos.

Sergio Alejandro Henao miércoles, septiembre 16, 2009  

Perdón... no es en bicicleta... es en helicóptero.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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