Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


El amor es agua tirbia mi querido winnie pooh

>> jueves, 25 de septiembre de 2008

No acostumbro escribirles a desconocidos, pero quiero contestar a un comentario hecho en el artículo pasado por un individuo que se hace llamar Perdiendo el tiempo.


Aclaro, en ningún momento quise denigrar de nadie. Hablé desde el aprecio que tengo por cada una de las personas involucradas. Y cada una de ellas, como usted, querido Perdiendo el tiempo, winnie pooh, me son como ositos de peluche.

En este texto te propongo un juego. Seré yo, esto que mal escribe, a las dos de la mañana y usted es mi winnie pooh. Mi querido osito, le suelto una máxima: Hay mucha gente juzgando por ahí de la misma manera como se rascan un codo. Pero, ¿qué alguien les rasque el codo? un problema de orden nacional.

En tu silencio de receptor (para eso te utilizo en este texto) debes estar asustado con mis afectos personales, problemas de faldas, manías sexuales con las personas que aparecen y desaparecen por estos textos. Pero no te asustes. No va al caso. Cada uno es un universo de universos. El mío tiene algo del suyo y el suyo del mío. Llegará el momento en que yo escuche tu mundo, el de los winnie pooh. Probablemente me duerma y te deje hablando solo. Porque a diferencia tuya pertenezco a los hombres que son hormiguitas ante el sol con preocupaciones de elefantes. Por eso soy el emisor en este texto.

Su seudónimo me agrada: Perdiendo el tiempo, le queda de maravilla. Pues es lo que usted hace en este blog.

Y si estoy solo, triste, atormentado. Te ves bien al rincón de la cama escuchándome sin protestar. Estado perfecto de las relaciones intimas. Debe existir un ser pasivo en una relación para que no se quiebre la idea del amor. Tal vez lleguemos a ser una buena pareja. Yo con mis asuntos (ser activo) y vos mi gran oreja disponible (ser pasivo). Después, líneas adelante, te demostraré que el amor no existe. Al menos el convencional.

Pero todo lo que escucha asume el deber de dar soluciones. En apariencia el más callado es el más sabio. Y te delego una tarea simple, por ser el más sabio. Preséntame una niña, medio ninfómana, con mirada felina, bruja a mis 5 sentidos. Le quedaría altamente agradecido. Hasta le escucharía una que otra palabra. Pero, recuerda bien, ella debe tener senos grandes, unos que le roben miradas al deseo y sobre todo que me dé dos días de vacaciones por semana. Tiempo suficiente para extrañar sus senos.

Estoy solo y triste. Infinitamente triste. Tan triste que la tristeza se entristece de verme. Una tristeza de plomo. Se me doblan los pies. Una tristeza que me comprime el pecho y hace que todos los días me vea otro ante el espejo. Imagino que a vos esas cosas no te pasan. Te ves tan tierno, al lado de la cama, que no imagino tristeza alguna rondándote.

Vuelvo a la tristeza. Quise a una mujer, a muchas mujeres, pero todas se asustan. Me gusta asustarlas. Habrá una en algún lugar que me asuste y con esa me quedaré. Hace poco me asustó una. Acto seguido le puse poemas en su carro, le leí por teléfono, le declaré mis sentimientos. Me entusiasmé. Incluso, hice el intento de no buscar otras mujeres. La esperaba. Me agotó la espera. Es difícil cuando el amado no da el brazo a torcer y no es amante un ratico. Estaba solo queriéndola y queriéndome. Era injusto. O ¿qué piensas mi osito?

Vuelvo a la soledad. Estoy solo. Tan solo como una telaraña en una casa fantasma. Tan solo como un árbol seco en mitad del bosque. Cosa que a todos asusta. Y prefiero estar solo e incompleto y no acompañado e incompleto. Asumo las consecuencias de mis actos.

Querido Perdiendo el tiempo. Cuando despiertes de este sueño de winnie pooh que le impongo y le interesa alguna represaría: Vivo en Girardota, no ando armado. Podes escribirme y acudiré a cualquier cita. Ojala me adelantes los tramites con la muerte.

Vuelvo a la soledad y a la tristeza. Estoy solo y triste por descubrir que el amor no existe. En todas las cagadas cometidas, estudio riguroso del deseo y los impulsos, afirmo que el amor no existe. Es una ilusión. Al menos ese amor fachada. Ese amor a mí me aburre.

El amor no es una promesa a prueba de incendios, un beso de peso pesado, una metáfora de la felicidad, un helado de ron con pasas, una caricia sincera, un idilio exiliado del Edén.

El amor no es la octava maravilla y el deseo que nos gobierna y nos dirige toda la vida. Hablo de ese amor que nos enseñaron en casa, en el colegio y que todos los días nos meten por los ojos los medios de comunicación. Al menos vos, porque no sentís, estas libre de culpa. No has experimentado cuando la sensación quiebra toda voluntad. entonces cuando optas por un no ya habías concedido centeres de si.

El amor inculcado es un espejismo. Te lo revelo por si te interesa enamorarte mi osito de peluche, mi Perdiendo el tiempo con lanitas en cada letra, mi copito de resentimiento, mi orejita disponible, mi silencio de ternuras infinitas. El amor es un sentimiento de cristal. La mujer es de porcelana y el hombre el trapo que le da brillo. Por eso se nos quiebra en las manos cuando no coincide con lo imaginado. Se nos convierte en un cuento de hadas vivido en el infierno.

Y sí existe el amor no es un amor de postales, de llamadas telefónicas, de te quieros aprendidos de memoria, de suspiros imitados de las novelas de RCN, de línea recta, de risa sin dientes. No es un sentimiento puro ni un equilibrio. Es un brinco a los extremos. Está turbio

Miremos el amor como el agua de un estanque. El agua la vemos trasparente, cristalina. Así se nos dijo que debía ser el agua y así deberíamos tomarla. Bueno, pero ¿Que pasa si llueve o cae una roca o una cuerpo extraño al estanque? El agua se enturbia.

El agua turbia también hace parte del estanque. Creo, la parte más sincera. La roca, el tronco que cae al estanque puede ser una mujer o un hombre (según tus inclinaciones). El cuerpo extraño cae y alborota el estanque. Entonces el fondo se alza y sube. Ese fondo son las pasiones, los deseos, las perversiones que nos gobiernan y tememos. Es el odio bajo el amor, el deseo de matar después de haber sido victimas de la más bella ternura, el otro lado del amor, el oculto, el que no se nos ha enseñado, el que no figura en los manuales de conquista. Es la oscuridad hecha luz. Es ahí donde un taburetazo se siente igual que un beso, con la misma perplejidad y desconcierto.

El amor es un sentimiento enfermizo, mi querido Perdiendo el tiempo, personaje de peluche. Por eso, porque no existe el amor es que creo firmemente en Dios y te delego la misión de que me presentes una nena. Recuerda, debe ser tetona para sentir primero la ausencia en los labios. Te quedaría muy agradecido.

3 comentarios:

Juan sebastian acosta sábado, septiembre 27, 2008  

Cami, tu escrito es felizmente triste. Parcero, esa discusion ya es una verdadera PERDIDA DE TIEMPO, no se desgaste mas con eso.

A ustedes, como a todos los seres humanos, se les pueden hacer muchas criticas; pero dentro de todas esas posibles acusaciones no esta el que quieran dañar a nadie con su textos. Yo no lo conozco a usted hace mucho, pero su ser es tan sincero que me basta con estos meses para saber que usted no escribiria sandeces, ni calumnias de nadie, y mucho menos de una mujer.
Parcero: reciba mi inutil, e innecesario, abrazo de solidaridad.

pd: ahhh parce y gracias por la discusion de ese dia, aunque no lo crea, discutiendo con usted me senti inteligente por unos minutos.

Anónimo,  miércoles, octubre 01, 2008  

Me encanto este texto, tiene gran carga de ironía y a la vez me toco por tu sinceridad respecto al amor, te quedo bellísimo.

Aunque en el texto abarcas el tema del amor de forma compleja, el amor es más complejo, es tan difícil definirlo y son múltiples las definiciones que se encuentran, como mundos en cada hombre.

Cuando se ha vivido el amor con dolor, queda en el interior la sensación de convivir con dos ideas: una dogmatica y otra escéptica con respecto al amor, es muy difícil saber cuál es la verdadera, esa búsqueda se convierte en utopía.

Afirmamos que el amor no existe y es una ilusión, cuando nos damos cuenta que estamos solos en el amor y pensamos que el hombre que ama, pierde o muere. Pero cuando miramos atrás y reconocemos una historia de amor hermosa, vivida intensamente, se convierte más difícil saber la verdadera esencia del amor.

PSD: Ojala, todas las criticas nos llevaran hacer textos tan buenos.

Isobel

Pido permiso al dueño de este blog, para recomendar este cuento. http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ita/papini/quienme.htm

Anónimo,  jueves, octubre 02, 2008  

www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ita/papini/quienme.htm

cuento de Giovanni Papini

Publicar un comentario

Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

  © Blogger template Simple n' Sweet by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP