Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Semi-sueño

>> lunes, 8 de octubre de 2012


Llevo varios sueños mirándola. Estoy seguro de que es ella la mujer que amo así no pertenezca a su mundo. Cada vez me duele menos no tocar su cuerpo, pues mis manos atraviesan su piel como una ilusión. No sé si me sienta. Pero cada que ella concilia el sueño yo despierto del mío. Al parecer lo nuestro es un imposible, como suelen ser los grandes amores. Lo sé porque desde que lo sueño acudo entusiasta a la cama. No sé si sea una fantasía o me esté enloqueciendo. Pero desde que lo siento, cada que me despierto, mi piel electrizada me genera múltiples escalofríos como si él me hubiera tocado toda la noche.

3 comentarios:

Verónica C. lunes, octubre 08, 2012  

Yo creo en ello, Camilo :)
De verdad, si hay electricidad en la piel es porque pasa realmente.

Besos

María martes, octubre 09, 2012  

Cada uno dirigimos nuestros propios sueños, somos los directores y actores de ellos, y podemos llegar a volar en libertad hasta alcanzar su mirada, sus caricias, sus besos, y su compañía.

Un beso.

Juan Camilo jueves, octubre 11, 2012  

Veronica
Eso es cierto. Gracias por sus palabras.

María
Cuando se llega a ser uno con los sueños todo es posible.

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Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

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