“Ya sabemos en qué
lugares hubo voto fusil. Le pedimos al Presidente electo @ABDELAESPRIELLA, al gobernador de Antioquia @AndresJRendonC y al Alcalde de Medellín @FicoGutierrez tomar acción, ya sabemos dónde hay
que atacar primero a la guerrilla y los bandidos, empecemos por todos estos
lugares. Aplicar la fórmula mágica: PL+GL plomo y glifosato. Libertad y orden”.
Con este mensaje, más
el video que publicó de manera intencional, no queda más que decirle “¡Vuste’
si es mucho Gurrynea!”. Con esas bestialidades le da la razón a Iván Cepeda
cuando afirmó que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica”. Y no es
que se haya convertido, es que siempre fue una de las cunas del paramilitarismo
en el país. Lo que quieren ignorar una parte de los paisas es que Antioquia ha
sido una de las regiones más pujantes a la hora de halar el gatillo y que
concentró un gran número de estructuras paramilitares. Paramilitares que, desde
finales de los años setenta, ya se formaban en juntas de autodefensa como lo
fueron “Los escopeteros” de Sonsón y de San Luis liderados por Ramón María y
Emeterio Isaza.
Es que gracias a esta
Gurrynea, es difícil no admitir que una gran parte de los antioqueños llevan un
paraquito en el corazón. Pero les duele en el alma que les digan “Energúmenos”.
Cuando son estos energúmenos los que hacen que Antioquia sea un territorio de
alta producción de víctimas. Y así, con la pujanza de la violencia, quieren
constituir la Antioquia Federal y la mejor esquina de América donde el que
piensa distinto hay que voltearle el mascadero, ojalá con bate.
Volvamos al Gurrynea
que no disimula su violencia y la exhibe como un argumento, el que ve la
democracia como un mecanismo de exterminio de la diferencia, el que alardea del
matoneo como un proyecto bandera de los energúmenos, el que elige el bate para mostrar su
indignación de animal rabioso. No obstante, sería divertido verlo darse batazos
a sí mismo porque encarna todo lo ruin y podrido que, supuestamente, se combate
en política.
Por ejemplo, su bravera
funciona si al lado suyo hay un hombre armado dispuesto a disparar. Como
sucedió en diciembre del 2025 cuando su conductor le metió un tiro en la cabeza
a un supuesto atracador en El Poblado. Investigación que aparece en El Armadillo. Sin embargo, meses atrás, Vorágine reveló que el concejal contrató a
un “gestor comunitario” que era un exmilitar que andaba armado y que trabajó
para La Madrina, capturada en 2025 por secuestro extorsivo. O las más de 27
demandas por casos como pleitos laborales y tráfico de estupefacientes.
Aunque se hizo famoso
por el bate de béisbol con la palabra “diálogo”. La primera vez que salió fue en El Poblado el
7 de octubre de 2025, cuando se realizaba una marcha en apoyo a Palestina en
todo el país. La segunda, fue en
Alpujarra, el 16 de marzo del 2026, cuando fue a amedrentar la minga indígena.
La tercera fue el 19 de mayo del 2026, cuando salió a carear a los que hicieron
la manifestación artística en Llanogrande, cerca de la casa de Uribe Vélez,
para tratar de ocultar los 7.837 casos de ejecuciones a civiles cometidas entre
2002 y 2008 por militares, los “falsos positivos” que documentó la Jurisdicción
Especial para la Paz. En esta ocasión le robaron el bate del “diálogo”.
De veras, a esta Gurrynea
habría que enseñarle a punta de verbena. Es que nos deja muy mal parados a los
antioqueños. Pues también está en contra de la Corte Constitucional que en el
mes de julio le ordenó disculparse de manera pública, en sus redes sociales, y
reconocer la legitimidad del mural: “Las cuchas tienen razón” y del
derecho a la memoria histórica de las víctimas.
Y para ajustarle el
bate a su propia cocorota, Ana Bejerano Ricaute en su artículo del 28 de junio
llamado “El concejal del odio”, cuando la Gurrynea habla de
bombardear a los votantes de Cepeda, dice lo siguiente:
“El artículo séptimo
del Estatuto de Roma consagra como un crimen de guerra la ‘Persecución de un
grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos’. El
funcionario público que promueva abiertamente la violación del derecho
internacional humanitario podrá convertirse en el determinador de esos crímenes
(si efectivamente se cometen), o directamente incurrir en los delitos de
instigación a delinquir (artículo 348 del Código Penal) o en apología del
genocidio (artículo 102). También puede constituir una falta disciplinaria
gravísima como servidor público.”
Además, la Procuraduría
General de la Nación abrió una investigación
disciplinaria contra el concejal de Medellín. La investigación
quedó en manos de la Procuraduría Regional de Instrucción de Antioquia.
Ojalá a esta Gurrynea
se le pose un tábano en los testículos y así, ante la inminente picada, le
cambie su idea cavernícola de la violencia. O tal vez sea tan berraco, tan
antioqueño indignado, tan pura cepa, tan pa’ las que sea, que se dé el merecido
batazo.

