Nací entre cultivos de café. Entre tormentas que asustaron el temple del abuelo. Entre carreteras que llevaban a ninguna parte y recorrí incansablemente. Crecí mirando el cielo porque me aburría el televisor. Era insuficiente su pantalla para mi soledad alada
Amé a mi madre porque fue tierra
a mis primeros versos. Extrañé a mi padre porque fue aire a mis manos. Soy el zumbido de un pueblo insostenible en el tiempo. Soy el viento que arrastra el sol hacia la montaña, el silencio y la quietud de los que ya fueron.
3 coment�rios:
Ese beso tan rojo como el vino, desde la copa de la boca mojada.
Un beso.
Muy sensual. Un beso
Maria
Un comentario del tamaño de tu poesía
Andrés Zuniga
Gracias por tu comentario. Claro que pasaré por tu espacio.
Hanna
Muy grato tu comentario. Un abrazo
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