Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


Misión infancia

>> sábado, 11 de junio de 2016


Alguien guarda las frutas de ciruelas en los bolsillos,
son balas para rescatar la voz de su madre
                                 atrapada en un charco.
Alguien rodea el charco con sus muñecos de yupi.
Ve su rostro en el agua.
Dispara.
No hay señal de la voz de su madre.
Vuelve a disparar.
El agua le mancha los pantalones.
Alguien brinca y se arroja al suelo.
Los muñecos flotan.
Antes de que pueda rescatarlos el grito de su madre:

- ¡Alguien hora de bañarse!

Alguien abre los ojos, infla el pecho, mira el cielo y sonríe.
Misión cumplida.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Cada palabra es un conjuro para espantar la soledad

  © Blogger template Simple n' Sweet by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP