Casi siempre es el miedo de ser nosotros lo que nos lleva delante del espejo.
Antonio Porchia


Y sin embargo Sandy…

>> viernes, 14 de marzo de 2008

Sandy es el nombre que más sábados tiene en la semana. Es un nombre, o mejor dicho un sábado, que me permite todos los días salir en la noche, dirigirme al bar boca, sentarme, tomarme una cerveza y morder la canción Imagine de Jhon lennon.

Sandy es el nombre que más se parece a la sandia. Es un nombre rosado por dentro, jugoso. Es un nombre hecho para morder lento, con calma, como si lo mordido a la vez mordiera a lo que muerde.

Sandy es el nombre que me falta, el sábado que me falta, la caricia que me falta, la piel que me falta.

Si, es mi piel la que más conoce de las caricias de Sandy, del nombre de Sandy, de la figura de Sandy hecha luz y deseo, de la Sandy que es más que nombre y me mira tras su nombre con tal misticismo como si fuéramos una irrealidad imposible.

Mi Sandy, mi nombre de Sandy, estoy contigo pero solo de ti. Me duelo de ti, de mis ganas de ti, de no poder quererte como tu quieres que te quiera, de ser esto que soy y no otra cosa menos amorosa y constante que pueda llevarte al cine e invitarte a estar conmigo lejos del cielo y de mí.

No Sandy, no soy más que esto, esto que ves y lamentas no tener como una porcelana, esto que te quiere de repente, de suspiro y abrazo. Esto que te quiere porque sí, porque no entiende el por qué te quiere, pero que te quiere sin explicación, sin lógica, sin juicio. Esto que te recuerda con vista de vela, de cuerpo desnudo a mi sed de ti, a mi temor de ti, a mi ausencia de ti.

Mi piel, Sandy, por tu culpa, se ha quedado sin sábados. Pero, mi piel se niega a quedarse sin sábados y retiene la sensación que le produce recordar tu nombre. Mi piel te piensa, Sandy, te piensa y hace que te extrañe. Mi piel es cómplice de tus caricias.

Es en mi piel donde más sé que te gusta tocarme, desnudarme, besarme, hablarme al oído y susurrarme un suspiro a la espalda. Sandy es el sábado de mis sensaciones.

Es a mi piel a donde voy a buscarte, a hablar contigo cuando no estoy contigo. Es en mi piel donde me resisto a dejarte, pero, es mi piel donde faltas, es mi piel lo que me falta, es mi piel lo que no tengo. Estoy lleno de distancia y escarcha.

Sandy estoy solo de ti. Te tengo sin tenerte como si fuéramos uno que busca al otro. Ese uno que quisimos ser y ya no soportamos, ese uno que nos niega, ese uno que no soy yo y que tu ansias, ese uno que me niega en ti.

Estamos, Sandy, llenos de sospechas y temerosos de que esas sospechas nos sean ciertas.

No Sandy, no quiero seguir así. No te quiero, no me dueles, no me importas… y sin embargo… y sin embargo me faltas.

No Sandy, no me siento culpable, no te diré más que te quiero, no quiero sentir tu nombre picándome en lo labios… y sin embargo… y sin embargo me faltas.

No Sandy, no quiero seguir pensándote posible, medida de mi deseo, color de mi aventura. No Sandy. Y sin embargo, y sin embargo…

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