Crearme, recrearme, vaciarme, hasta que el que se vaya muerto, de mí, un día, a la tierra, no sea yo...

Juan Ramón Jimenéz


índices desaparecidos

>> miércoles, 12 de marzo de 2014


Juan creció en un país donde las noticias registraban a diario decenas de robos, abusos del poder, asesinatos a sindicalistas, desplazamiento forzado a indígenas y campesinos. Él se preguntaba, desde su casa de campo, ¿cómo es posible que esto suceda? Igual, mientras tuviera a su padre, madre y hermano, podría seguir en la comodidad de su casa, viendo la tv.   

Cierta mañana un grupo de uniformados tocaron a su puerta, su hermano, Carlos, dos años mayor, salió a recibirlos. A los dos jóvenes los militares los condujeron fuera de casa con el pretexto de que los necesitaba el capitán del batallón. 

Carlos a los dos días apareció muerto en una cuneta con un camuflado y con un rifle que solo utilizan, según las fuerzas armadas, la guerrilla. De Juan no se supo nada.

Tres años después, en los medios de comunicación encuentran a un senador muerto. Lo curioso fue que estaba camuflado y sin el dedo índice de su mano derecha. Se dice que existió hace mucho tiempo, entre los campesinos, el ritual de que a los asesinos les cortaban el indice de la mano derecha porque este dedo al ser cortado deja al hombre sumergido en sus remordimientos y sin posibilidad de reencarnar.  Por ello, les cortaban el índice a los violadores y asesinos. 

Según las investigaciones, como el senador, han aparecido muertos y camuflados varios jefes militares y  políticos en los últimos meses sin el dedo índice.  

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperión domingo, marzo 16, 2014  

El mundo que está loco, hasta cuando lo imaginamos.

Saludos.

Juan Camilo martes, marzo 18, 2014  

La sonrisa de Hiperión

Nada más cierto

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